
El proceso de flexibilización del cepo cambiario sigue avanzando. En una nueva etapa de la apertura del mercado de cambios, el Banco Central autorizó a las empresas a girar al exterior más de US$2.600 millones en concepto de utilidades y dividendos, al tiempo que estableció un nuevo esquema para ordenar futuras operaciones.
La medida representa uno de los cambios más relevantes para las compañías con participación extranjera desde que comenzaron a relajarse las restricciones cambiarias. Miles de empresas que durante años acumularon ganancias sin poder enviarlas a sus casas matrices ahora cuentan con un mecanismo para hacerlo, aunque bajo determinadas condiciones.
Según estimaciones oficiales, desde la implementación del nuevo esquema ya se giraron alrededor de US$2.600 millones. La mayor parte de esas transferencias corresponde a grandes compañías multinacionales que operan en sectores estratégicos como energía, industria, minería y servicios.
Al mismo tiempo, el Banco Central fijó un límite para evitar una salida masiva de divisas. El nuevo régimen permite distribuir únicamente las utilidades generadas a partir de los ejercicios iniciados en 2025, mientras que las ganancias acumuladas de años anteriores continuarán sujetas a restricciones específicas. De esta forma, el Gobierno busca equilibrar dos objetivos: ofrecer mayor previsibilidad a los inversores sin comprometer el nivel de reservas internacionales.
La decisión también envía una señal al mercado internacional. Durante años, la imposibilidad de repatriar dividendos fue uno de los principales cuestionamientos de las empresas extranjeras que analizaban invertir en Argentina. Con esta flexibilización, el Ejecutivo intenta mejorar el clima de negocios y recuperar confianza entre los inversores.
Sin embargo, la apertura sigue siendo gradual. El cepo no desapareció por completo para las empresas y el Banco Central mantiene herramientas para administrar la demanda de dólares, priorizando la estabilidad cambiaria y la acumulación de reservas.
El nuevo esquema marca otro paso dentro de la estrategia económica del Gobierno: avanzar hacia un mercado cambiario más flexible, pero sin perder el control sobre el flujo de divisas. Para muchas compañías, representa el primer alivio concreto después de varios años de restricciones; para el mercado, será una prueba sobre la capacidad del sistema para sostener una apertura ordenada




