
Los precios de los combustibles volvieron a moverse en Argentina. Desde esta semana, las estaciones de servicio comenzaron a aplicar aumentos que rondan el 5%, impulsados principalmente por la suba del petróleo en el mercado internacional.
Este ajuste impacta tanto en las naftas como en el gasoil, aunque con diferencias según el tipo de combustible y la región del país.
Cómo quedaron los precios en los surtidores
Tras el incremento, los valores estimados por litro quedaron aproximadamente así:
Nafta súper: pasó de unos $1.717 a cerca de $1.777
Nafta premium: subió de $1.881 a alrededor de $1.947
Gasoil común: avanzó de $1.768 a cerca de $1.856
Gasoil euro: trepó de $1.966 a aproximadamente $2.064 por litro
Aunque las cifras pueden variar entre provincias y estaciones, el incremento promedio se ubica entre 3% y 5%, con subas algo más marcadas en el diésel.
Qué está detrás del aumento
El principal factor es el mercado internacional. En las últimas semanas, el precio del barril de petróleo volvió a superar los 100 dólares, impulsado por tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
Cuando el crudo sube, el efecto suele trasladarse al precio de los combustibles, ya que el petróleo es la materia prima principal para su producción.
Además del valor internacional del petróleo, los precios locales también dependen de otras variables como:
la cotización del dólar
los costos de biocombustibles que se mezclan con la nafta y el gasoil
los impuestos aplicados al combustible
La estrategia del “micropricing”
Para evitar aumentos bruscos, algunas compañías, especialmente YPF, comenzaron a aplicar una estrategia llamada micropricing.
Este sistema consiste en realizar ajustes más pequeños pero más frecuentes, en lugar de grandes incrementos de una sola vez. La idea es amortiguar el impacto en la inflación y reducir los “saltos” fuertes en el precio final que pagan los consumidores.
Incluso, el CEO de la petrolera estatal señaló que el objetivo es evitar “cimbronazos” en el precio de los combustibles, manteniendo una política de aumentos graduales mientras se monitorea la evolución del petróleo a nivel global.
Qué puede pasar en los próximos meses
El futuro del precio de la nafta dependerá principalmente de lo que ocurra en el mercado internacional del petróleo.
Si el barril se mantiene en niveles altos, es probable que continúen los ajustes en los surtidores. En cambio, una estabilización del precio del crudo podría moderar el ritmo de los aumentos.
Por ahora, llenar el tanque vuelve a ser un gasto cada vez más pesado para el bolsillo argentino, en un contexto donde los combustibles siguen siendo un factor clave para los costos de transporte, logística y producción.




