
La industria energética argentina sumó un nuevo impulso con la aprobación del proyecto de inversión de Compañía Mega dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). La iniciativa contempla un desembolso de USD 360 millones destinado a ampliar la infraestructura de procesamiento y transporte de líquidos asociados al gas natural provenientes de Vaca Muerta, consolidando la capacidad exportadora del país.
El plan prevé la expansión de las instalaciones que permiten separar, transportar y fraccionar líquidos del gas natural, conocidos como NGLs. Entre ellos se encuentran etano, propano, butano y gasolina natural, insumos estratégicos para la industria petroquímica y con una fuerte demanda en los mercados internacionales. La mayor parte del incremento de producción estará orientada a la exportación, mientras que una porción continuará abasteciendo al mercado interno.
La inversión forma parte de un programa de crecimiento de mayor escala que la compañía viene desarrollando y que supera los USD 650 millones entre 2023 y 2028. Con la aprobación del RIGI, la empresa podrá acceder al esquema de beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios previsto para proyectos de gran magnitud, lo que brinda mayor previsibilidad para ejecutar las obras.
Las obras incluyen la ampliación de la capacidad de transporte y procesamiento mediante nuevas instalaciones y mejoras operativas que permitirán acompañar el crecimiento sostenido de la producción de gas en la Cuenca Neuquina. El objetivo es evitar cuellos de botella en la infraestructura y aprovechar el aumento del desarrollo no convencional de Vaca Muerta.
Compañía Mega, cuyos accionistas son YPF, Petrobras y Dow, ocupa un rol estratégico dentro del sistema energético nacional al conectar la producción de gas con la industria petroquímica y los mercados de exportación. La ampliación permitirá incrementar el valor agregado de los recursos obtenidos en Vaca Muerta y fortalecer la generación de divisas para Argentina.
Con esta aprobación, el Gobierno continúa incorporando nuevos proyectos al RIGI, un régimen que busca atraer inversiones de gran escala en sectores estratégicos como energía, minería e infraestructura. Para la industria hidrocarburífera, la incorporación de nueva capacidad de procesamiento resulta clave para sostener el crecimiento de la producción y ampliar el potencial exportador del país en los próximos años.




